dialoga en Lima y en Loreto

al igual que las matemáticas, la educación sexual integral (ESI) es clave en las escuelas

¿Qué opinan docentes y alumnos sobre educación sexual?

Reciente estudio realizado en 61 escuelas de Lima, Ayacucho y Ucayali muestra que casi todos los encuestados considera que se debe enseñar educación sexual integral (ESI). 89% de estudiantes dice que sus padres están de acuerdo, y el 92% señala que ESI ha sido útil o muy útil

Carlos A. Bedoya

Publicado: 2017-06-08

Tan importante como las matemáticas o cualquier otra materia en la escuela, es la educación sexual integral (ESI). Especialmente para romper estereotipos que refuerzan de un lado, el papel de dominación de los hombres sobre las mujeres (machismo), y de otro, la intolerancia (homofobia) a la diversidad sexual que se manifiesta a muy temprana edad. 

La frecuencia de feminicidios, violaciones y en general la persistente y cruel violencia hacia las mujeres, pan de cada día; así como los altos índices de embarazo adolescente entre otros fenómenos sociales que nos muestran las estadísticas del INEI, del Ministerio Público y del Ministerio de la Mujer, nos dan la pista de que en general, en el seno de las familias, o no se aborda el tema o se aborda muy mal.

Peor aún, como advierte Rita Segato: “la primera lección de poder y subordinación es el teatro familiar de las relaciones de género, pero, como estructura, la relación entre sus posiciones se replica ad infinitum, y se revisita y ensaya en las más diversas escenas en que un diferencial de poder y valor se encuentren presentes”. (2016, Guerra contra las Mujeres, p. 92).

¿Qué puede enseñar sobre sexualidad la mayoría de padres y madres en el Perú? ¿Y en el caso de hogares donde hay violencia de género? ¿O donde la fe religiosa promueve solo la abstinencia pues se ve en la sexualidad un peligro? ¿Se prefiere que los contenidos del internet sean la pedagogía que sacia la curiosidad infantil o adolescente?

Cuando las iglesias evangélicas articuladas con otros sectores conservadores nos dicen #ConMisHijosNoTeMetas para prohibir la educación sexual integral (ESI), están diciendo en realidad que cosas como la violencia de género no son problemas públicos.

Como afirma Maruja Barrig, promueven con mentiras la reprivatización de temas que se hicieron políticos por décadas de lucha del movimiento feminista y de mujeres, que con el impulso de las conferencias de Naciones Unidas como la de Población y Desarrollo (El Cairo, 1994), o la Mundial de la Mujer (Beijing, 1995) pusieron el enfoque de género en las políticas públicas, sacando del espacio doméstico una problemática que por sí sola es imposible de resolverse.

El pánico sexual del fundamentalismo cristiano difunde la idea de que una “ideología de género” en el currículo nacional, está homosexualizando y travistiendo a los escolares, y que los padres se oponen a ello.

Todo lo contrario. El reciente estudio del Instituto Guttmacher y la Universidad Cayetano Heredia: “De la Normativa a la Práctica: la Política de Educación Sexual y su Implementación en el Perú” realizado en 61 escuelas de Lima, Ayacucho y Ucayali con entrevistas a 58 directores, 210 profesores y 2,528 alumnos muestra que entre el 97 y 100% de encuestados considera que se debe enseñar ESI. Además, el 89% de los alumnos dice que sus padres están de acuerdo. Y casi todos los estudiantes (92%) señala que la ESI le ha sido útil o muy útil; eso entre mucha más evidencia que se necesita tomar en cuenta.


Escrito por

Carlos Bedoya

Periodista y abogado. Interesado en política, economía y sociedad. @cbedoyam


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Disidencia

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